Los diputados del Partido Repiublicano, Javiera Rodriguez, Sebastian Zamora, Valentina Becerra, José Antonio Kast Adriasola y Paz Charpentier, respondieron en duros términos a su par del Frente Amplio (FA), Jaime Bassa, quien este miércoles reivindicó el estallido social de octubre de 2019.
En ese contexto, Rodríguez no tardó en asegurar que lo único que ha hecho el exconvencional “es seguir validando la violencia. No entiende que su discurso es gatillante, que si no existe una condena transversal, incluyéndolo a él como élite, seguiremos viendo calles tomadas, liceos incendiados y vulneraciones”.
“Si tanto dice proteger a los más precarizados, que parta por hacer un mea culpa del estallido, especialmente perjudicial para la clase media y baja que tanto dice defender”, complementó la diputada.
Por su parte, Zamora afirmó que “si no fuera por el estallido delictual, a Bassa lo recordaremos como el abogado que llegó de invitado a una comisión de la Cámara sin corbata y, probablemente, hoy tendría poco qué decir”.
“Él reivindica la violencia política cuando le conviene, pero cuando llega la hora de hacerse cargo, se esconde detrás de las indulgencias. Chile y Valparaíso merecen bastante más que sus justificaciones”, subrayó el representante del Distrito 7.
En tanto, Becerra fustigó que Bassa dijera que no es “cura para repartir indulgencias, pero aquí nadie le está pidiendo indulgencias. Le estamos pidiendo algo mucho más sencillo: que condene la violencia sin excusas. Porque detrás del estallido hubo familias que perdieron sus fuentes de trabajo, comerciantes que vieron destruidos sus negocios y Carabineros que arriesgaron su vida enfrentando jornadas de extrema violencia”.
“Las legítimas demandas sociales jamás pueden ser una excusa para justificar la destrucción de nuestro país. Y mientras algunos siguen reivindicando el estallido, nosotros no vamos a olvidar a sus víctimas ni a quienes tuvieron que salir a defender el orden público, la violencia no se explica para relativizarla. Se condena. Y se condena siempre, venga de donde venga”, agregó.
Kast Adriasola recordó también que a pocos días del 18 de octubre, se debe “tener claro que hay personas en la izquierda que todavía siguen reivindicando la violencia de esa fecha y que eso no fue otra cosa que una utilización de las urgencias sociales para desestabilizar a un gobierno. No podemos dejar que ese pensamiento se vuelva a instalar y por eso tenemos que ser capaces de salir a dar respuesta a las urgencias sociales pero no dar espacio a quienes hoy día quieren subvertir el orden democrático”.
Por último, Charpentier subrayó que su impresión es que, si Bassa “pudiera repartir indulgencias, lo haría. El antecedente es que, cuando era vicepresidente de la Convención, invocó su cargo en una comisaría para exigir la libertad inmediata de personas detenidas durante una protesta. Hoy día, más bien, se le exige lo contrario: que no reparta indulgencias ni promueva la violencia política a través de su justificación. Como diputado, además, prometió respetar la Constitución y las leyes; ese es el mínimo exigible a quien ejerce un cargo público”.